Por: Lucy Lira
La pregunta con la que me encuentro más frecuentemente los últimos años es: ¿Cómo le has hecho para permanecer vigente en el mercado durante 9 años?
Mi respuesta puede ser extensa si es una conversación intensa, pero la resumo en una frase sencilla: “Emprender es una carrera de resistencia”.
Así es, creo que todo comienza como un hermoso sueño, pero si no sabes mantenerte fuerte, inteligente, con las mejores decisiones posibles, preparado y actualizado, podría convertirse en tu peor pesadilla.
Es por eso que quise escribirte en este artículo los 5 errores más comunes que he visto a lo largo de estos años con las más de 150 empresas con las que he colaborado, y por supuesto, en la mía. Además, te compartiré cómo podrías implementar algunas mejoras.
Mi objetivo es ayudarte a reducir el margen de error, los gastos inesperados, las malas experiencias de tus clientes y, sobre todo, cuidar de ti como líder, ya que eres la máquina de ideas y el motor de ingresos que hace que tu negocio siga vivo hasta hoy.
Vamos a entrarle a los 5 errores más comunes:
No tener un sueldo
Por muy absurdo que esto parezca, este es el error más común y más importante que cometemos al comenzar cualquier tipo de negocio.
Tienes gastos fijos en tu vida, y si al emprender no consideras que el primer sueldo que debes generar y pagar es el tuyo, estarás en serios problemas.
Si no tienes un sueldo fijo, tomarás dinero «prestado» de los ingresos de la empresa para cubrir tus necesidades personales. Esto hará que los números de tu negocio nunca cuadren y que la rentabilidad sea una incertidumbre constante.
Con el tiempo, esto se convierte en una bola de nieve cada vez más grande donde no sabrás con claridad cuánto gana realmente tu empresa ni cuál es su utilidad real.
Hacer un balance general
Normalmente, cuando comenzamos un negocio no llevamos cuentas exactas de nada.
¡Error!
Debes tener claridad sobre tus números diaria, semanal, mensual y anualmente. Es fundamental que sepas:
- ¿Cuál fue tu inversión inicial?
- ¿Cuáles son tus activos, pasivos y patrimonio?
- ¿Tienes pérdidas o ganancias?
- ¿Puedes solicitar financiamiento?
Si no tienes un balance general, estarás tomando decisiones financieras sin información real. Tener esta herramienta te permitirá leer el oráculo más importante de toda empresa y evitará que te encuentres con sorpresas desagradables.
Procesos de contratación
A medida que tu negocio crece, te exige más actividades y responsabilidades. Es imposible que tú hagas todo solo, así que llegará el momento en el que tendrás que contratar personal.
El problema es que muchos emprendedores contratan desde la desesperación y no desde la planificación.
Antes de contratar a alguien, define con claridad:
- Las tareas específicas que realizará.
- Las habilidades y aptitudes necesarias para el puesto.
- Las herramientas que debe dominar y su nivel de experiencia.
- Los valores de tu negocio, para asegurarte de que la persona con la que trabajes tenga al menos tres de los cinco valores que rigen tu empresa.
Tómate el tiempo de entrevistar a varios candidatos, analiza quién encaja mejor con tu equipo y guarda CV’s de aquellas personas que aunque no contrates hoy, podrían ser una gran opción en el futuro.
Prestaciones de ley
No contar con prestaciones de ley es uno de los errores más graves y comunes que cometen los emprendedores.
Es cierto que la burocracia puede ser tediosa y que a veces nos resistimos a «pagar más», pero créeme: una demanda laboral es mucho peor.
Muchos emprendedores comienzan sin prestaciones de ley y se acostumbran a trabajar así. Sin embargo, tu responsabilidad como líder es cumplir con lo que la ley exige.
No necesitas dar beneficios excesivos ni hacer concesiones innecesarias. No tienes que dar pizza, ni flexear tus reglas porque te tienen “agarrado del cabello”.
Lo que sí debes hacer es:
- Pagar puntualmente.
- Brindar las prestaciones de ley.
- Exigir profesionalismo y compromiso.
Cuando implementas estas reglas desde el inicio, tu empresa funciona mejor y evitas problemas futuros.
No cuidas de ti y tu salud
Los negocios son absorbentes, estresantes y, aunque gratificantes, pueden afectar seriamente tu bienestar si no aprendes a poner límites.
Los emprendedores solemos:
- Dormir menos de 6 horas.
- No hacer ejercicio.
- No descansar los fines de semana.
Sabemos que en algunos momentos hay que dar el extra, pero pregúntate:
Si no tengo salud, ¿quién sacará adelante la empresa?
Tu negocio depende de ti, y si no cuidas tu cuerpo y tu mente, tarde o temprano te colapsarás.
Empieza a generar estrategias que te permitan:
- Separar el trabajo de tu vida personal.
- Dormir mejor.
- Tener momentos de desconexión.
- Hacer ejercicio y cuidar tu alimentación.
- Recibir terapia o practicar actividades que te relajen.
Cuando tú estás bien, tu empresa también lo estará. Tu equipo trabajará mejor, tus ideas serán más claras y tu capacidad de liderazgo será mucho más efectiva.
Espero que estos 5 errores y sus soluciones te ayuden a fortalecer tu negocio y a convertirte en el empresario que quieres ser.
Sigue aprendiendo todos los días, trabaja en tu desarrollo personal y verás que los resultados positivos llegarán en todas las áreas de tu vida.
Recuerda que yo soy Lucy Lira y puedes seguirme en todas mis redes taggeando @lucyy.lira. ¡Te mando un beso! 💡🚀



